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Producto mínimo viable MVP: Conoce qué es y cómo aplicarlo (ejemplos)

Antes de invertir tiempo y todos tus ahorros en un producto o servicio del que no sabes si tendrá éxito en el mercado, puedes desarrollar un producto mínimo viable (MVP) y medir la receptividad de los consumidores. Lanzar un prototipo simplificado de tu producto puede marcar el éxito o fracaso de tu negocio.

Jamás hay que cometer el error de querer lanzar un producto al mercado sin antes dejar que los consumidores lo prueben y digan qué tal les parece. No podemos ser tan confiados y pretender debutar en el mercado sin tener el consentimiento de los clientes; su feedback es muy importante.

En este post quiero hablarte sobre el producto mínimo viable, qué es, cómo aplicarlo, tipos y algunos ejemplos que te pueden servir para que los repliques en tu negocio. ¡Vamos!

¿Qué es un MVP?

El minimum viable product (MVP, por sus siglas en inglés), o Producto Mínimo Viable, no es más que una versión de prueba de un producto o servicio que está próximo a entrar en el mercado.

Por lo general, un MVP cumple con todos los atributos principales para ser comercializado y uno de sus principales objetivos es el de tener el feeback de los clientes. Cada uno de los comentarios permitirá saber si hay que modificar el producto o si está perfecto.

El producto mínimo viable es de una de las prácticas más efectivas para “tantear” el mercado, determinar la viabilidad del producto y ayudar a las empresas a miniminizar los riesgos de inversión. La razón es más que obvia: los negocios evitan invertir todo el dinero en un producto final sin saber si el producto será del agrado del público o no. 

Y claro, un MVP no solo aplica para un artículo de uso común como un jabón o un nuevo snack, también se emplea para productos digitales (cursos, suscripciones) y servicios (una sesión de masaje gratis de dos minutos, por ejemplo). 

Tipos de producto mínimo viable

MVP

Solo existen dos tipos de MVP. Estos son:

#1 MVP de baja fidelidad: Este tipo de producto mínimo viable se caracteriza por tener una ejecución fácil y brindar resultados básicos o sencillos. Tiene como fin explorar la solución más eficiente que se le puede ofrecer al cliente, todo esto tras haber estudiado y comprendido sus necesidades. 

#2 MVP de alta fidelidad: A diferencia del anterior, este tipo de producto mínimo viable sí requiere un desarrollo más complejo. Su objetivo es ofrecer una solución efectiva y determinar cuánto estarían dispuestos los clientes a pagar por ella. Además, por tener una ejecución profunda, permite tener un feedback más completo, lo que ayuda a perfeccionar el producto antes de fabricarlo por completo.

¿Para qué se usa un producto mínimo viable? 

Como te dije líneas arribas, el MVP ayuda a determinar la viabilidad de un producto y a conocer las primeras impresiones de los clientes. No obstante, su funcionamiento es mucho más amplio. Te muestro las principales razones para aplicar un MVP:

#1 Comprobar tu idea de negocio

Si crees que tu producto puede solventar una necesidad relevante en el mercado, pero simplemente es una hipótesis que tienes y no sabes cómo comprobarlo, puedes hallar la respuesta con un producto mínimo viable.

El MVP te hará saber si tu producto verdaderamente es del agrado de los clientes. Si a ellos no les interesa en lo más mínimo, igual sales ganando, ya que vas a evitar invertir tiempo y dinero en algo que no dará resultados.

#2 Mejorar tu producto

Quizás sientas que tu producto es lo máximo y no necesita ningún tipo de modificación, pero quienes determinan eso son los clientes. Entonces, las opiniones que tengas de ellos una vez prueben una versión simplificada de tu producto, te ayudará a tomar medidas para saber si debes hacerle cambios.

#3 Analizar comportamientos de los clientes

Mientras más clientes prueben una versión simplificada de tu producto, más detalles puedes tener sobre su comportamiento, gustos y preferencias. 

Todos estos detalles no solo te pueden servir para perfeccionar tu producto final, sino para diseñar estrategias futuras a fin de satisfacer sus demandas.

#4 Reducir o ampliar el costo de fabricación

Si aplicas un MVP y la mayoría de los clientes consideran que la presentación del producto es muy extravagante, solo por poner un ejemplo, puedes considerar crear otra que sea mucho más económica. Esto se traduce en un ahorro de recursos.

También existe la posibilidad de que los clientes te sugieran potenciar la calidad del producto, lo que conllevaría a invertir más en materia prima. Sea cual sea caso, el MVP te ayuda a ajustar tus costos de producción.

Características de un MVP, producto mínimo viable

El MVP es tan solo una muestra de un producto final, por lo que no debe ser algo que te lleve a invertir todo tu capital. ¿Debes tomarlo en serio? Sí, es verdad, pero también debes establecer límites y crear un máximo de unidades de MVP. Lo mejor es establecer un presupuesto.

Para no fallar en el intento de dar en el blanco, debes saber que un producto mínimo viable está compuesto por características especiales. Te muestro las principales:

  • Diseño: no solo debes preocuparte por la calidad del producto o servicio, también hay que hacer énfasis en el diseño. El aspecto visual es determinante en las ventas. 
  • Bajo costo: tal como te indicaba, el MVP debe ser desarrollado con un presupuesto limitado. El objetivo principal es validar la idea de negocio. Guarda el resto de la inversión para el producto final.
  • Usos: otra característica importante del MVP es que tenga suficientes pros para que la gente quiera comprarlo. Debe ser útil y resolver algún problema o necesidad.
  • Calidad: no porque sea una versión simplificada de tu producto principal debe tener menor calidad; al contrario, debe ser exactamente igual al que piensas sacar al mercado. No asocies minimizar costos con restarle calidad a tu MVP.

¿Cómo hacer un MVP que realmente sea efectivo? Estos son los pasos a seguir

producto mínimo viable

Paso 1: Identifica un problema que piensas resolver

El punto de partida es identificar con exactitud el problema o la necesidad que deseas satisfacer con el producto. Piensa como un consumidor y pregúntate si tú lo comprarías y por qué lo harías.

Es clave que establezcas contacto con los consumidores a través de entrevistas y pruebas de campo. También es válido que investigues el mercado a fondo y tengas una conclusión más certera de cómo tu idea de negocio puede escalar a corto, mediano y largo plazo.

Todas las hipótesis que te plantees te ayudarán a crear el producto ideal.

Paso 2: Crea el producto mínimo viable (MVP) 

Cuando tu plan de negocio está definido y terminas de diseñar los productos y servicios que quieres introducir en el mercado, el próximo paso es crear un MVP y comenzar a distribuirlo entre las personas. 

No te tardes tanto en someter tu MVP a la aprobación de los consumidores. 

Paso 3: Pide la opinión de los consumidores

Más allá de dar a conocer tu negocio, el MVP tiene el objetivo de saber si el producto satisface las expectativas del cliente o no. Por eso, establece estrategias certeras para conocer sus opiniones y tener un feeback con ellos.

Si haces entregas del producto mínimo viable de manera física, habla con ellos y anota todas sus opiniones. Haz preguntas sustanciosas: ¿Del 1 al 10 cuánto te gustó? ¿Qué crees que hay que mejorar? 

El mismo caso aplica para los productos digitales. Pídele a cada cliente que califique tu producto y deje sus observaciones en el casillero de tu página web, correo electrónico, WhatsApp o cualquier otro canal que tengas en mente.

Paso 4: Establece plazos realistas

La creación del MVP debe estar acompañada de un cronograma que establezca las tareas a cumplir y los plazos en los que estará vigente. Toma en cuenta tus capacidades logísticas y el personal que te acompañará en este proceso para que establezcas plazos realistas. 

Si crees que una semana es suficiente para conocer las diversas opiniones de los consumidores, genial. Hay empresas que se toman hasta tres meses de validación del producto para recopilar la mayor cantidad de datos y lanzar un producto perfecto.

¿Mi consejo? Puedes establecer plazos cortos y efectivos si te planificas bien y abarcas zonas estratégicas de tu nicho.

Paso 5: Mide los resultados

Todo el feeback que recopiles de tus clientes debes sistematizarlos y analizarlos con lupa. Hay preguntas que debes intentar resolver con los resultados, como por ejemplo:

  • ¿Qué porcentaje coincidió en que el producto cumple con todo lo que buscan?
  • ¿Cuántos creen que el producto no supera la calidad de los otros que el cliente comúnmente utiliza? 
  • ¿Qué es lo que menos le gustó al cliente?
  • Si es un producto digital, hazte las siguientes preguntas: ¿cuántas descargas tuvo? ¿Cuántas personas lo compartieron en sus plataformas?

Paso 6: Continúa por el camino que llevas o “pivotea”

Todas las métricas que analices te ayudarán a determinar si vale la pena continuar por el camino que llevas o “pivotar”, es decir, cambiar la dirección e intentar crear una mejor versión.

Si tienes que aplicar un pivote es porque tu MVP no logró satisfacer las expectativas de los clientes. ¿Es malo hacer cambios y transformar el producto? Para nada. Recuerda que más que gustarte a ti, tu producto debe convencer a los clientes.

Ejemplos de MVP: historias de éxito que pueden inspirarte

#1 Zappos

Esta empresa comenzó su recorrido hace 20 años con la venta de zapatos en línea. ¿Qué estrategia usaron? Su creador tuvo la idea de vender zapatos sin stock; es decir, tomaba fotos de varios modelos en las tiendas y, si los clientes lo ordenaban, iba de inmediato a comprarlos para venderlos.

Zappos utilizó el MVP para probar el mercado y medir la receptividad de los consumidores. Representa un ejemplo destacado para aquellos negocio que no tienen dinero para invertir en un gran stock.

#2 Foursquare

Foursquare, una empresa que tiene más de 50 millones de usuarios en el mundo y sirve para que tú y tus amigos sepan dónde se encuentran, supo aprovechar la táctica del producto mínimo viable para monetizar su proyecto de la mejor manera.

Antes de existir Foursquare, sus desarrolladores habían creado una plataforma similar llamada Dodgeball, la cual fue vendida al gigante Google. 

Con esta experiencia en sus manos, fue más sencillo para el equipo crear Foursquare. Ya sabían con exactitud qué debían hacer y construyeron un MVP con funciones limitadas para atraer usuarios y perfeccionar su nuevo producto.

#3 Groupon

Otro ejemplo de MVP exitoso es el de Groupon, que sustituyó los cupones de descuentos tradicionales por unos más interactivos que le permitieron probar la eficiencia de su página web.

La empresa lanzó un sitio web en WordPress que enviaba archivos PDF por correo a los primeros suscriptores. Además de premiar la fidelidad de su audiencia, Groupon utilizó este método para construir un poderoso sistema de cupones online en una página web robusta.

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Soy Juan Luis Auccatoma, creador de contenido, emprendedor y experto en negocios digitales, marketing digital y SAAS. 

Suelo compartir consejos con frecuencia para echar a andar proyectos. Si estás en la misma onda que yo, no dejes de suscribirte a mi canal en Youtube, y seguirme en Instagram y LinkedIn.

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